Barroco en Manzaneque (almez) y Wikipedia

En la página correspondiente de este blog tienes propuestas "mínimas" para Barroco. Comprueba la extensión que se da al Barroco en la web del profesor Jesús Manzaneque (almez), que limpio aquí de imágenes:


1. CRONOLOGÍA, COORDENADAS HISTÓRICAS Y CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL BARROCO


- El Barroco es el período del arte comprendido entre los años 1600 y 1780.


- Nacido en Roma a partir de las formas del “Cinquecento” renacentista, pronto se diversificó en varios estilos paralelos, conforme lo iba adoptando y adaptando a su propia idiosincrasia cada país europeo.



- Uno de los rasgos esenciales de este amplio período artístico es que durante su apogeo las artes plásticas lograron una integración total: la arquitectura es monumental, con fachadas pletóricas de mármoles y estucos, caracterizadas por la proyección tridimensional de planos cóncavos y convexos, que sirvieron de marco teatral ideal a las apoteósicas pinturas y a las dramáticas esculturas de mármol blanco que decoraban sus exteriores e interiores, llegando a ser excesiva la decoración.


- En síntesis, el Barroco es el estilo de la grandilocuencia y la exageración.


- El por qué de estas peculiaridades lo encontramos en el hecho de que el Barroco fue una especie de expresión propagandística, el absolutismo monárquico y la Iglesia de la Contrarreforma lo utilizaron como manifestación de su grandeza, mostrando mediante el arte que en ellos está la "Verdad" y el "Poder".


3. PINTURA BARROCA EN ITALIA


3.1. Caravaggio: el tenebrismo


- El tenebrismo, consistente en exagerar los contrastes lumínicos mediante la utilización del claroscuro, aprovechando todas las posibilidades expresivas de la luz, fue iniciado por él.


- Además se caracteriza por su extremado naturalismo, reflejando en su obra hasta los aspectos más desagradables de la realidad.


- Asimismo destacan sus composiciones con escorzos violentos y puntos de vista muy bajos.


- Sus principales obras son: + Baco: Obra que muestra una paleta muy clara, alejada aún del tenebrismo que lo caracterizará.+ La vocación de San Mateo: La obra más claramente tenebrista del pintor, la luz cruza la estancia en una diagonal que ilumina a las figuras teatralmente; además en ella se aprecian el resto de sus características compositivas.+ La conversión de San Pablo: En este caso, además del naturalismo y el tenebrismo característicos de Caravaggio, destacan los escorzos acentuados y las figuras que desbordan el marco de la composición.+ La crucifixión de San Pedro: Como la anterior pintada para la capilla Cerasi de Santa Maria del Popolo; son obras dominadas por una intensa acción dramática, muy estudiadas desde el punto de vista compositivo.+ David y Goliat: Otro ejemplo del realismo y el tenebrismo como firmas de su obra.+ El entierro de la Virgen: tema religioso tratado con un fuerte naturalismo, sobre todo por la representación completamente realista de la Virgen muerta.


3.2. Los decoradores de bóvedas del clasicismo romano-boloñés


- Se caracterizan por el esplendor, el lujo y el gran efecto ornamental de sus composiciones al fresco, creando en sus bóvedas un estilo cortesano y ampuloso de gran éxito en el Barroco. Son pintores muy clásicos, influidos aún por la pintura renacentista, de dibujo perfecto y colorido rico y variado.


- Destaca Aníbal Carracci, por ejemplo en su Frescos de la bóveda de la Galería del Palacio Farnesio de Roma, protagonizado por un escenario arquitectónico plagado de escorzos y puntos de vista forzados por la perspectiva, que llega hasta el infinito al continuarse las arquitecturas en cielos abiertos rebosantes de figuras; su lienzo Venus, Adonis y Cupido es un buen ejemplo de las diferentes influencias que recibió a lo largo de su vida, el fondo de paisaje y la luz crepuscular enlazan con el cromatismo veneciano y la producción de Tiziano, mientras que el clasicismo de las figuras fue desarrollado por el artista a partir de la escultura greco-romana y la obra de Correggio, Rafael y Miguel Ángel.


- Además de a Carracci debemos mencionar aquí: a su discípulo Guido Reni, resumen del ideal de belleza de elegantes proporciones característico del clasicismo romano-boloñés con influencias también de Caravaggio, como podemos apreciar en su Hipómenes y Atalanta; a El Guercino (La Aurora del Casino de la Villa Ludovisi en Roma), a Pietro da Cortona (Gloria del reinado de Urbano VIII del Palacio Barberini de Roma) o al Padre Pozzo (Gloria de San Ignacio de la Iglesia del Gesú en Roma), también dedicados principalmente a la decoración de bóvedas.



3.3. La Escuela de Nápoles: Luca Giordano


- Pintor napolitano muy influenciado por la iluminación tenebrista de su amigo José de Ribera y por la coloración de los grandes maestros venecianos, pero empleando composiciones totalmente barrocas, con abundancia de diagonales, espacios infinitos, grandes contrastes lumínicos, etc., como podemos ver en sus Frescos del Palacio Medici-Riccardi.

- Trabajó, además de en Italia, en la España de los últimos Austrias, donde fue conocido como Lucas Jordán y pintó diversos frescos, como los del Monasterio del Escorial o el Casón del Buen Retiro.


3.4. LA Escuela Veneciana


A) Giambattista Tiépolo


- Pintor de temas sensuales y profanos, principalmente mitológicos y costumbristas, y del lujo, la monumentalidad y el movimiento. Destaca por sus cielos con apoteosis de nubes y plagados de carros y caballos que los atraviesan al galope, influenciado por los decoradores de bóvedas romanos. Ejemplo: Frescos de la Villa Valmarana de Vicenza.

- Fue llamado a España por los Borbones a principios del siglo XVIII para la decoración de sus palacios, destacando los Frescos del Salón del Trono del Palacio Real de Madrid.


B) Giovanni Antonio Canal, Canaletto


- En él apreciamos la concepción barroca del paisaje, dominada por la profundidad y los efectos de luces. Sus paisajes son vistas de los canales de la ciudad de Venecia, vedutte, como en La Plaza de San Marcos del Museo Thyssen.



C) Guardi


- Continuador de Canaletto caracterizado por el empleo de la luz en sus paisajes como elemento expresivo y por el ambiente melancólico y tierno, ya Rococó, de sus composiciones. Ejemplo: Concierto en la Sala de los Filarmónicos.


4. La Escuela Flamenca de pintura


- Durante la Edad Media y buena parte del Renacimiento, los llamados Países Bajos tuvieron una vida política y cultura comunes, pero tras la reforma religiosa y los movimientos independentistas de algunas provincias del norte se produjo una división en dos zonas: una católica (Flandes) y otra protestante (Holanda).


- En Flandes se multiplicaron por aquel entonces los grandes lienzos de altar, cuya temática insistía mucho en la vida de los santos y en las representaciones de los Sacramentos, que rechazaba el protestantismo; es buen ejemplo de esta pintura religiosa parte de la obra de Rubens. Otros temas encargados por los clientes de los artistas flamencos, además del religioso, fueron los de carácter mitológico, los retratos y los bodegones y la pintura de animales.


4.1. Rubens


- Al amparo de los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia realizó misiones diplomáticas de importancia por toda Europa y, como consecuencia, tuvo que viajar en muchísimas ocasiones, hecho éste que le sirvió no sólo para aprender de los grandes maestros del Renacimiento, como Miguel Ángel y Tiziano, sino también de artistas contemporáneos, como Caravaggio, Aníbal Carracci y Velázquez. Además, esta serie de viajes diplomáticos le permitió aumentar su fama y, lo más importante, difundir su obra a lo largo y ancho del viejo continente.


- De imaginación desbordante, sus composiciones destacan por su barroquismo vital y sin freno, el movimiento y dinamismo extraordinario, el dominio de los colores cálidos, las formas gruesas y redondas, la pincelada suelta, etc.+ El Descendimiento de la Cruz: Compositivamente, está elaborada a partir de una diagonal ascendente; refleja las dos principales características del pintor: colorismo veneciano y gusto por la musculatura hercúlea.+ Adoración de los Reyes Magos: La escena tiene lugar en un anochecer iluminado por los reflejos de la luna, el fulgor que irradia del Niño y el resplandor de las antorchas; en el ángulo izquierdo, ante una columna clásica acanalada, vemos a la Sagrada Familia, hacia la que se dirigen los Reyes Magos con sus pajes y todo su cortejo, que recuerda el esplendor del ceremonial diplomático. + Las Tres Gracias: Obra de tema mitológico, importante también en el conjunto de su obra; las Tres Gracias no fueron para Rubens más que una excusa para pintar tres sensuales figuras femeninas, reproducción de las exuberantes formas de sus habituales modelos. La composición respeta el modelo clásico que representa a las Gracias completamente desnudas y reunidas en círculo; aparte de estas tendencias realistas, la composición destaca por su colorido cálido, brillante y luminoso, con un fondo constituido por un pintoresco paisaje.+ El jardín del Amor: Escena de fiesta cortesana en un ambiente relajado, de sutil erotismo y plagada de referencias simbólicas alusivas al amor conyugal, en la que un grupo de personajes galantean en un idílico jardín.+ Retrato de Elena Fourment: Representa a su segunda esposa saliendo del baño, cuya sensualidad, no exenta de un sutil erotismo, mostrando así su ideal de belleza femenina, nos recuerda alguna de las obras de Tiziano.+ María de Medici, reina de Francia: Una de las más destacadas mecenas de Rubens, la reina le encargó la decoración de su Palacio de Luxemburgo en París con una serie de escenas que glorificaran su figura y la de su marido Enrique IV, como fruto Rubens iniciaría este retrato que no fue finalizado. + Retrato ecuestre del duque de Lerma:Eeste retrato ecuestre abandona el estatismo de épocas anteriores, al disponer la montura en escorzo, dando profundidad a la composición, como los que aparecen en las obras del mismo género de Velázquez; la luz que incide en las figuras del duque y caballo tal y como se hacía en el mundo veneciano, además el movimiento de las crines y cola del animal dotan a la composición de un gran dinamismo.



4.2. Anton Van Dyck


- Trabajó con Rubens como colaborador y asistente, siendo de entre todos los pintores que alguna vez ayudaron al gran genio flamenco el de mayor talento y personalidad. Su arte recibe claras influencias de su maestro y también de Tiziano; pero, sin embargo, destacó por fijar las pautas estilístico-formales y tipológicas del retrato europeo. + Autorretrato con sir Endymion Porter: Aparece su autorretrato al lado del secretario del Duque de Buckingham y agente artístico de Carlos I de Inglaterra; la pintura sugiere el rango social y las cualidades de las personas en ella retratadas; técnicamente los muy suaves contrastes cromáticos y los nítidos contornos de las figuras otorgan a la composición la elegancia de la que Van Dyck es el principal abanderado. + El rey Carlos I de Inglaterra: De similares características.




 5. La pintura barroca en Holanda: Rembrandt


- La pintura holandesa del s. XVII presenta una caracterización muy diferente a la flamenca.


- En primer lugar, está destinada a una clientela de comerciantes y burgueses acomodados, lo que dirige la mayor parte de la producción pictórica a decorar los interiores de sus hogares y supone una clara disminución de las dimensiones de los cuadros.


- Por otro lado, hay que decir que, aunque en Holanda hubo pintura religiosa, mitológica y de historia, los temas predominantes fueron el paisaje, el retrato, las escenas de género y los bodegones.


- Cada uno de estos tres últimos temas presenta una gran variedad: como por ejemplo el paisaje, donde se registran los lugares y sitios más representativos de la nación holandesa: puertos marítimos, ríos, bosques, vistas de ciudades, como la Vista de Delft de Vermmeer, en la que los efectos lumínicos, la perspectiva aérea y la sencillez de la composición definen esta obra maestra, en la que el reflejo de las casas en el agua crean una impresión de amplitud de espacio y nos hace sentir que nos encontramos ante una imagen fotográfica, o El molino de Ruysdael o Avenida de Milderhamis de Hobema; en lo que se refiere al retrato hay que diferenciar el individual y el colectivo, siendo ejemplo del primero La gitana y del segundo Los regentes del hospicio, de Frans Hals; en cuanto a los temas de género, propios del gusto popular de la sociedad burguesa, se observan muy diferentes escenas que ensalzan siempre el valor de los hombres y mujeres holandeses, estando como modelo de este tipo de pintura una vez más las obras de Vermeer, como por ejemplo La lechera o Muchacha leyendo una carta ante una ventana abierta; por último, también debemos mencionar los bodegones de Heda, más pequeños y menos aparatosos que los flamencos.


- Pero entre todos los pintores holandeses destaca Rembrandt, artística que realizó la mayor parte de su producción artística en Amsterdam, donde alcanzó muy pronto la fama y el éxito.


- Su vida personal recorrió todo un camino de desgracias personales, como la muerte de su esposa Saskia, y toda una serie de problemas financieros que culminaron en su bancarrota.


- Sin embargo, fue en estas dramáticas circunstancias cuando su pintura se hizo más sobria y magistral, llegando a plasmar de manera sublime el espíritu interior de sus personajes.


- Rembrandt se mostró como uno de los más grandes genios artísticos de la Historia: El retrato, realista y de profunda penetración psicológica, fue su género preferido, destacando en este caso sus autorretratos y los retratos colectivos de corporaciones; también le atrajeron los temas religiosos, los paisajes, captados de forma surrealista, y, más raramente, los mitológicos.


- Además de óleos también destacó como autor de un gran número de grabados y dibujos.


- En cuanto a su estilo pictórico mencionar que fue el gran maestro de los efectos poéticos de la luz y de la aplicación del color mediante gruesas manchas.


- Sus principales obras son:+ Descendimiento de la cruz: Tema religioso en el que un rayo de luz rompe las tinieblas e ilumina dramáticamente el descenso del cuerpo muerto de Cristo.+ Lección de anatomía: Es el primer retrato de grupo pintado por Rembrandt. El cuadro muestra una lección de anatomía con un grupo cirujanos impartida por el doctor Nicolaes Tulp y sobresale por su realismo y los contrastes lumínicos que provoca una luz potente y clara, que ilumina unas zonas y deja en profunda sombra el resto del espacio, según los principios tenebristas en boga en la época.+ La ronda de noche: El dinamismo y el sutil claroscuro tenebrista influencia de Caravaggio de este retrato de grupo, que contrasta con los intensos colores de las dos figuras centrales, hacen que pase a la historia como una de sus creaciones de mayor calidad pictórica. La obra fue un encargo de la Corporación de Arcabuceros de Ámsterdam y capta el momento en que a diario la compañía se preparaba para formar y salir a continuación ordenadamente para recorrer la ciudad en su misión de vigilantes del orden.+ Artemisa: Artemisa, reina de Pérgamo, se dispone a beber las cenizas de su difunto esposo Mausolo de una copa que le ofrece una sirvienta, es una obra alusiva a la fidelidad y al amor conyugal, con la que parece que el pintor está aludiendo a su matrimonio con Saskia; la utilización dirigida de la luz logra resaltar la figura ante el fondo negro, recurso tenebrista propio de Caravaggio.+ Hendrickje bañándose en el río: Semidesnudo de su pareja tras la muerte de Saskia, ejemplo de su virtuosismo técnico, principalmente por la pincelada suelta característica de su producción de madurez.+ Autorretrato ante el caballete: En el que la penumbra crea una atmósfera inquietante y la mirada intensa transmite magistralmente la pesadumbre de un hombre solitario.+ El buey abierto en canal:En la obra de Rembrandt hay pocos bodegones, este es el más conocido, además de constituir una de sus obras maestras; la composición logra una perfecta representación de la cruda realidad.+ Paisaje con obelisco: Sus paisajes representaban visiones de grandes valles, montañas, naturaleza salvaje y ruinas fantásticas, dominadas por su actitud romántica, emoción y dramatismo; el cuadro se vale del claroscuro para enfatizar el poder sobrenatural de la tierra y  el cielo.+ Fausto en su estudio: Rembrandt fue un grabador experto, como ejemplo podemos citar este aguafuerte.



6. La Pintura Barroca en Francia


- El gusto oficial impuesto por la Academia lo encontramos en Rigaud: Primacía del dibujo sobre el color y el gusto por un estilo ampuloso en el que destacan sus vestidos fastuosos, sobre todo en su Retrato de Luis XIV.



- Un nutrido grupo de pintores franceses realizó el viaje a Italia y conoció de primera mano el estilo de los Carracci y de Caravaggio. Roma se convirtió en foco de atracción y centro de creación, de tal manera que la pintura francesa del siglo XVII no produjo sus obras principales en París, sino en Italia, como el caso de los paisajistas Poussin y Claudio de Lorena, que engendraron allí sus principales composiciones plagadas de ruinas y escenas bucólicas, como en Pastores de la Arcadia, del primero, y El puerto de Ostia con el embarque de Santa Paula Romana, del segundo.




- Por otra parte estarían los llamados “Pintores de la realidad”, que se caracterizan por hallarse desligados de los principios academicistas, destacando autores tan dispares como los realistas hermanos Le Nain, preocupados por temas sociales en los que los protagonistas son campesinos y mendigos tratados con dignidad y simpatía, como en La comida de los campesinos, y el caravaggista Georges de La Tour, cuya pintura está en la línea de preocupación por los efectos luminosos del barroco, como en La Magdalena o El músico ciego.





Compáralo con la sección dedicada al Barroco en el artículo de Wikipedia "Arte de la Edad Moderna":



En la Italia de 1600 el intelectualismo manierista da paso a un arte más popular: el Barroco, que apela directamente a los sentidos, y en que se otorga un valor fundamental a los juegos de luz y sombra, a formas geométricas sofisticadas (como la elipse y la helicoidal), al movimiento, a la violencia en los contrastes y a la contradicción entre la apariencia y la realidad. Desde su inicio se da simultáneamente con una tendencia clasicista visiblemente opuesta.


La periodización del Barroco permite identificar varias fases: un Barroco tenebrista a comienzos de siglo XVII, un Barroco pleno o maduro en las décadas centrales del siglo, y un Barroco triunfante o decorativo a finales del siglo XVII, que se prolongó en el siglo XVIII con el denominado Barroco tardío, de imprecisa diferenciación con el Rococó, estilo que también puede definirse bajo parámetros bien distintos.


Los principales pintores italianos de tendencia barroca del siglo XVII fueron Caravaggio, cuya breve y escandalosa carrera inició una verdadera revolución pictórica (y a cuyo estilo se denomina a veces como caravagismo, como tenebrismo o naturalismo); seguido por il Spagnoleto José de Ribera (valenciano cuya obra se realizó íntegramente en Nápoles), Pietro da Cortona (también arquitecto) y Luca Giordano (llamado Luca fa presto por su rapidez de ejecución). El protagonista del triunfo de las formas retorcidas del estilo Barroco en la clasicista Roma (donde los académicos de San Lucas mantuvieron el dominio del gusto academicista en pintura) fue un verdadero artista completo: Bernini, que aplicó a escultura y arquitectura una nueva concepción sensitiva, casi sensual (Éxtasis de Santa Teresa, Baldaquino de San Pedro); aunque también otros como Borromini, los Maderno y los Fontana dejaron su impronta en una cada vez más deslumbrante Ciudad Eterna, confirmada como centro del arte europeo. El arte de todos ellos fue un eficaz medio de propaganda (en plena Propaganda Fide de la Contrarreforma) al servicio de la Iglesia católica, que pretendía ocupar todos los espacios públicos y privados. La columnata de la Plaza de San Pedro de Roma se abre literalmente como un abrazo "a la ciudad y al mundo" (urbi et orbi). Otras ciudades italianas desarrollaron programas más modestos, pero no menos interesantes, como el emergente Turín de los Saboya, con los edificios de Guarino Guarini, u otras como Lecce, Nápoles, Milán, Génova, Florencia y Venecia.


Las instituciones eclesiásticas locales y la católica Monarquía hispánica, especialmente con el programa artístico y coleccionista de Felipe IV (Palacio del Buen Retiro, Salón de Reinos, Torre de la Parada), que continuó a pesar de las apreturas económicas de la decadencia y la difícil coyuntura del reinado de Carlos II, serán los principales clientes de una constelación irrepetible de genios de la pintura: Ribera (en Nápoles); Ribalta, Velázquez, Murillo, Zurbarán, Alonso Cano, Valdés Leal, Claudio Coello (en España); Rubens, Jordaens (en Flandes). Incluso se reclutarán primeras figuras italianas como Tiépolo y Lucas Jordán. La imaginería de madera policromada llegó a cimas no igualadas con Gregorio Fernández, Alonso de Mena, Pedro de Mena y Martínez Montañés.


En los países protestantes, el Barroco fue un arte burgués, de iniciativa privada, con pintores holandeses como Rembrandt, Johannes Vermeer, Frans Hals o Ruysdael, que trabajaban para el mercado libre.


En Inglaterra, cuya peculiar situación socio-política-religiosa era un intermedio entre las dos alternativas de la época, encontrará su público [el flamenco] Anton van Dyck [discípulo de Rubens].


En Francia, aunque algunos pintores, como los hermanos Le Nain o Georges de La Tour, y escultores, como Pierre Puget o François Girardon pueden con facilidad inscribirse dentro de los parámetros de lo Barroco, la corriente dominante se adscribió a los cánones del clasicismo.


Las academias que se crearon, primero en la Italia renacentista, y luego en España, Inglaterra y Francia, fijaron un gusto estético que ponía las normas codificadas por los tratadistas del arte por encima de la fantasía creativa. Francia se convirtió en la segunda mitad del siglo XVII en el centro de este movimiento clasicista, aunque Italia lo inspirara en su primera mitad (Annibale Carracci, Guido Reni, Domenichino, Guercino, Accademia di San Luca). Franceses fueron el pintor Nicolás Poussin, que pasó la mayor parte de su vida artística en Roma, o el escultor Jacques Sarazin.


La máxima expresión del clasicismo francés fue el programa artístico diseñado en torno al palacio de Versalles, levantado a las afueras de París como pieza clave de un más amplio programa de ingeniería política y social para el asentamiento de la monarquía absoluta de Luis XIV (pintores como Hyacinthe Rigaud o Charles Le Brun, arquitectos como Luis Le Vau o los Mansart, escultores como Coysevox o Puget, e incluso el diseñador de jardines Le Notre).


En Inglaterra, la reconstrucción tras el gran incendio de Londres de 1666 permitió diseños urbanísticos y edificios singulares en los que predominaron criterios clasicistas, mientras las villas campestres se trazaban con gusto palladiano. Se va estableciendo un gusto que determinará con el tiempo las diferencias entre el jardín inglés artificiosamente naturalista frente a la pureza formal de las líneas del jardín francés.


Aunque el origen del término "Rococó" es despectivo, pretendiendo ridiculizar la retorcida decoración de rocailles y coquilles propia del también denominado estilo Luis XVI, al igual que con el manierismo, el rococó se terminó por definir como un estilo autónomo, y al igual que a aquél, una exposición organizada por el Consejo de Europa le otorgó definitivamente el prestigio historiográfico (Múnich, 1958).


A lo largo de los dos primeros tercios del siglo XVIII, los palacios que se levantaron a imitación de Versalles por toda Europa a mayor gloria de las monarquías absolutas en proceso de convertirse en despotismos ilustrados (Palacio Real de Madrid y La Granja en España, Palacio de Invierno y Palacio de Catalina en San Petersburgo, Schönbrunn en Viena, Sanssouci en Prusia, Zwinger de Dresde, Ludwigsburg en Württemberg, Amalienborg en Copenhague, Caserta en Nápoles —en Inglaterra no hubo palacios versallescos, el más importante de los edificios del siglo XVIII fue el Palacio de Blenheim de John Vanbrugh, prolongación del Barroco clasicista inglés y anticipador del neoclasicismo—) llenaron sus espacios interiores con un arte intimista, privado e incluso secreto, de gran sensualidad, representado en la pintura francesa por Watteau, Maurice Quentin de La Tour, Boucher y Fragonard; y en el exquisito cuidado puesto en la confección e instalación de porcelanas (la gran novedad tecnológica de la época, que ocupó a algunos de los mejores escultores: Meissen —Johann Joachim Kändler—, Augarten, Nymphenburg —Franz Anton Bustelli—, Berlín, Vincennes,​ Sèvres —Étienne-Maurice Falconet—,​ Lomonosov, Chelsea, Buen Retiro, Alcora,​ etc.), cristales (La Granja), relojes (Real Fábrica de Relojes), muebles, etc. El estuco pasó a ser un material muy utilizado para la confección de complejos espacios arquitectónico-escultóricos (Giacomo Serpotta); mientras que el pastel en pintura (Chardin) y la terracota en escultura (Clodion) se convirtieron en las técnicas preferidas para el consumo de un gran mercado demandante de piezas pequeñas y elegantes. Los vedutisti italianos, sobre todo los venecianos Canaletto y Guardi, se vieron estimulados por la continua demanda de los primeros turistas aristocráticos que recorrían el circuito artístico europeo (el Grand Tour).


Al mismo tiempo, en entornos más públicos, la pintura inglesa realizaba propuestas estéticas semejantes con las conversation pieces y la pintura satírica de Hogarth (que también reflexionó teóricamente sobre La curva de la belleza predominante en el arte Rococó -la serpentine, serpentinata o sigmoidea-),​ la elegante despreocupación de los retratos y paisajes de Gainsborough; la prolongación en el tiempo del denominado Alto Barroco alemán descomponía los espacios interiores de las iglesias (púlpitos, altares, pilares, bóvedas) haciendo que la extravagante decoración se convirtiera en el único elemento estructural visible;​ mientras que el churrigueresco español retorcía la fantasía barroca hasta el límite y Salzillo continuaba la tradición imaginera. Los cartones de Goya, a pesar de su datación en la segunda mitad del siglo, se incluyen en un gusto artístico semejante al rococó, muestra de su pervivencia en un momento en que la crisis del Antiguo Régimen enfrentaba ese gusto aristocrático con la racionalidad y sobriedad burguesa que se imponía en la Revolución francesa (1789).




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